La mayoría de los compradores que llegan a Lloret de Mar ya tienen una opinión formada sobre esta localidad turística de la Costa Brava, situada en la comarca de la Selva (Girona). El peso del turismo vacacional es enorme: en 2025, el municipio registraba 124 hoteles con 29,756 plazas. Pero los datos de residentes cuentan otra historia. Tres quintas partes de las viviendas son residencias principales, un porcentaje muy superior al de Tossa de Mar, Roses o Salou, y doce centros escolares imparten todos los ciclos hasta el Bachillerato.
El censo contabilizó 41,944 residentes a 1 de enero de 2025, de los cuales casi dos de cada cinco eran extranjeros. Ningún grupo predomina de forma clara: rusos y ucranianos son las dos comunidades más numerosas, cada una con alrededor de una séptima parte de la población extranjera, seguidas por los residentes indios, rumanos y marroquíes. Si en lugar de la nacionalidad se tiene en cuenta el lugar de nacimiento, el total de nacidos en el extranjero es aún mayor: en torno a diecinueve mil.
Según el índice de Idealista de julio de 2026, el metro cuadrado en Lloret es más barato que en Tossa de Mar, Roses, Empuriabrava, Sitges o Salou, y sigue por debajo de su máximo de octubre de 2008. Por el contrario, Roses, Sitges y Empuriabrava alcanzaron nuevos máximos históricos en julio de 2026. De los trece distritos que figuran en el portal, doce tienen un precio publicado; solo Can Sabata carece de él. Conviene tener en cuenta dos advertencias prácticas. Por un lado, la localidad no tiene estación de tren: el billete combinado oficial cubre el trayecto ferroviario hasta Blanes, un municipio vecino, y desde allí el viaje prosigue en autobús. Por otro, ninguna estación meteorológica del municipio publica valores climáticos normales, motivo por el que esta página no incluye una tabla del clima.